
Kahain Dice al Hombre:
¡En Verdad, Esta es la Vida Misma! - A continuación, breves fragmentos del texto que llamo “De Su Vida y la Mía” en el cual presento parte de mi pensamiento y contemplación de las experiencias cognoscibles en este corto trecho de vida. Se trata de un texto autobiográfico en el cual por medio de la contemplación experiencial de los eventos, me doy respuestas para que el alma purgue penitente en tranquilidad. Disfrutenlo.
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I. De mi Vida.
¿Es la vida para escribir un poema? - Ya me hallaba en la primera mitad de mis 19 años cuando decidí a escribirme en el papel. Me apasionaba la idea de poder quedarme en el papel que tanto tiempo me tranquilizo la angustia y escucho mis fantasías y tragedias. No había placer mas grande para mi que mentirle al papel; El era mas inocente que un niño pequeño. Escuchaba todo y no respondía nada, solía ser así, quizás por su culpa fui callado.
No se como comenzar a recuperar el tiempo que le fui infiel a mi vida, creo que ha sido tiempo perdido el que no le he dedicado a recordarme, me he pasado mas la vida olvidándome que recordándome; ya me era momento de mirar un poco hacia atrás. Me pongo a pensar en las cosas que he hecho y realmente no tiene principio ni sentido mayor que el de alguien que camina por la calle alameda durante un día cualquiera mirando nada en especial. Solamente cuando escribo puedo ver a las personas pasear, y realmente son muchas las personas que pasean por la Alameda. Hay tanto que ver, y no me había detenido ni un momento hacerlo.
II. Del Amante y el Amor.
Sobre el amor a la vista - Cuando joven creo que es la preocupación más grande que podría aspirar; ¿No es el amor acaso el móvil común que compartimos entre niños adultos y ancianos? La calle muestra mucho de este amor, por todos lados lo veo, lo huelo con facilidad, allí por la calle Alameda veo al hombre y a la mujer besándose como si no importase que el que camina, camina tan de prisa que no logra darles importancia. Puedo ver también al hombre que ama su mentira, por que lo grita a los cuatro vientos ¡Dios es amor, Dios es amor! Y cree poder transmitir eso a lo que camina, pero no es más que un momento de risa para el caminante. Por que su amor no es sino un amor a la falacia de un dios muerto. ¡El hijo del hombre te apedrearía cual ramera en la plaza de armas si te ollera hombre insano!
El amor en acto - ¡Si no eres tú el más cercano en tus palabras, también lo eres en lejanía por tu mentira! Cuando será el día que dejes de engañar sobre el amor, ¡Dejad de halagar con la boca y comienza alagar con las manos que el mendigo te mira mentir y se ríe en tu cara!
Una verdad sobre el amor - Pero para el hombre que camina ¿Será el amor algo tan efímero como su caminata por la calle alameda? Por que se que hay hombres que amando a la mujer besan otros labios y juro por Dios que es amor lo que dicen que sienten. Y que podrían repetirlo cien mil veces, siendo el amor el nombre de la justa causa. Señores ¡Esto no es mas que otra Blasfemia mas! Pues el hombre no puede mas que amarse a si mismo. Es la verdad que puedo ver cuando los escucho hablar de amor con tanta serenidad y convencimiento. El hombre insano no para de engañarse, se engaña para hablar de un dios bastardo y para hablar poesía a la dama que quiere besar. ¡Abran los ojos; no quiero hablar con hombres, quiero hablar con monstruos!
Ahora no faltara el hombre que dice haber amado con tanta pasión que nunca en su vida había tenido sentimiento tan puro ¿Con que autoridad hablas de que el amor del hombre al otro es falso y que el hombre se ama solo a si mismo? ¿Que es entonces lo que siento cuando beso a la dama, cuando siento su carne cerca y cuando me da tranquilidad, no es aseo amor al otro? Me dijo.
Sobre la novedad del amor - Entonces dije: Amor al otro me dices tú; Amor a tu novedad diría yo. Acaso hay pecado en amarse solamente a si mismo. Hombre poco pertinaz, mírate y recuérdate a ti mismo, has estado tanto tiempo contigo que no puedes amar a nadie mas que a ti. Ciertamente no igualas a la profundidad del hombre solitario. ¡Ese ya no es un hombre si no un monstruo!
Pero tu hombre, no puedes aspirar más que al amor a ti mismo, pues ese amor es el que le pertenece a los humanos. Me preguntabas que eran entonces tus experiencias de amor, yo te digo que eso no es amor a la mujer ni al amigo, sino amor a tu novedad. Si hay razón para que te sientas bien con el amigo y con la mujer es solamente por que en ella encuentras novedad. ¿Acaso no sentiste cuando te enamoraste que la rutina acabo con el amor tan fogoso y cándido a la vez que sentiste el primer día de tu despojo? Hay esta la prueba de tu amor propio, por que cuando hablas que la rutina mato al amor no es tal, sino que la novedad se ha acabado para ti. Es la mujer no el ser amado del que hablas, sino tu novedad. Te encuentras en un limbo hombre insano, por tu humanidad; a ratos te refugias en ti mismo pues te amas y lo seguirás haciendo, pero a ratos también te amaras en la novedad que tendrás. Si esto no es así, ¿Háblame entonces del por que de que no tengas un amor de toda la vida? Esto es por que en tu vida no hay mas que novedades, cada una mas próxima a la otra, pero que sin embargo el único que permanece hay eres tu, y por tu presencia eterna en tu caminar, te amas solamente a ti.
Sobre lo que podemos amar - ¡Somos amantes de lo que cambia, somos diversidad de amores, de mentiras y engaños, solamente por ser hombres! Es por esto que yo amo al hombre, que más que hombre, es un monstruo, por que en el si puedo sentir amor olvidándome de mí.
El amor de monstruos es el que nos despoja del amor propio, pero este amor no le pertenece al hombre que camina sino al monstruo que permanece. Es por esto que solo Dios puede amar sin novedad, pues el ama desde siempre. Y solamente el hombre que se ama a si mismo y no a la novedad se acerca a dios y a su amor. El hombre que camina, solo puede besarse, abrasarse, emborracharse de virtud y de carisias, pero no puede amar a nadie más. ¡Esta condenado hasta que perezca! Es por esto que el hombre debe perecer, por que no cumple el mandamiento base de quienes somos hijos de un Dios. Tu hombre si tienes el síntoma de amar al otro olvidándote de ti ¡Alégrate por ti y por quien amas, por que habrás amado a Dios! ¡Dichoso el hombre que ama a dios por que es lo mas cercano a un monstruo, y por que en el puedo sentir amor!
El amante y el amigo – Varias veces me ha tocado pensar el por que el deseo a algunas mujeres que alcanzan la dignidad de la amistad. Y esto es únicamente por que la novedad del amor trabaja a tres niveles de acercamiento, siendo el amor del monstruo bondadoso el ultimo del cual hay que perecer en si mismo para alcanzar. Dependiendo de las direcciones que el hombre necio les de, contendrán mayor o menos pureza;
Amante del cuerpo - Así el hombre que ama al cuerpo solamente, su novedad será mas variante e inestable, por que su amor solamente le pertenece al cuerpo, y cual el cuerpo esta sujeto a la temporalidad, también lo esta a la novedad. Por esto el hombre se aburre en busca de otro cuerpo en un acto de necedad humana pura. ¡Que tristeza le espera a ese hombre, por que conoció el placer menos de la carne y no el sublime del amor a la mujer y su gentileza!
Amante del pensamiento – También están aquellos hombre que si bien aman al cuerpo y luego logran sentir amor a la mujer, no pueden separase de la carne. Este hombre ha alcanzado acercarse al alma de la mujer, pero aun así esta sujeto a la novedad, en menor manera que el amante del cuerpo. Este es el hombre más común entre los que camina y el mas humano, pues el a alcanzado la normalidad del común de los humanos, en justa medida; pues para el no existirá pecado menor que el del cuerpo y su novedad, ni tampoco habrá nada superior al amor al alma y su virtud. ¡Serás hombre, rara calamidad de las pertenecías de alma y cuerpo!
El amante del espíritu – Finalmente este es el último amor permitido a los hombres, por que a pesar de estar sujeto a la novedad en última instancia y pequeña cantidad, este amor le es indiferente el cuerpo y sus vicios. Luego de este amor no hay mas que los hombres sean dignos de ver, por que este será accesible solamente hasta que no haya cuerpo. Este hombre es el hombre que menos maldad hay en su corazón, por que a pesar de que sus sentidos le advierten perversidad y mal augurio, este no mira con los ojos si no con el espíritu. Este hombre no necesita de el lazo material para amar a la mujer, ni títulos ni renombre. Este hombre puede conformarse con la amistad, siempre cuando su alma se regocijarse en ella, por la alegría que le cause a la mujer. Este hombre vera como virtud su capacidad de retratar una sonrisa en la mujer y será esta su habilidad mas bella entre las otras. Este será el hombre que si ve felicidad en la mujer, aun que esta no le pertenezca, será alegre en su dolor. ¡Alégrate hombre bueno, por que ya estas apunto de perecer por amor!
La razón de la novedad – Mucho he dicho sobre la novedad y lo rutinario, pero poco del por que esto es así. Yo puedo ver que todas las cosas se aburren permaneciendo en el mismo lugar y por esta razón bailan des de un lugar a otro. Cuanto nos sonríe bailando el amor con uno y con otro, pero la verdad es que el es uno quieto mientras nosotros danzamos por quererlo. Así no son las virtudes del alma las que en su divina contradicción son el uno y lo todo, son lo danzante y lo durmiente. Pero no somos ni virtuosos ni malvados; Por que de lo contrario seriamos ángeles de bondad o roca tosca y fría, y la realidad no es así. Entonces lo que el hombre hace es compartir su alma, pero con su humanidad; Es esta la razón de que lo continuo nos cueste trabajo, y es por esto que la novedad no trae atención. ¿Acaso alguno de ustedes no se colma de hacer siempre lo mismo sin algún detalle nuevo? Hay esta la prueba más irrefutable de que el hombre necio ame la novedad.
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